Lo mejor, Relaciones interpersonales

CUANDO LA FAMILIA DUELE

Hoy voy a hablar de un tema que puede ser complicado, difícil y triste para algunas personas y que considero que es necesario normalizar y contextualizar.

Por norma general, y por razones biológicas y/o culturales la familia debería ser una fuente de bienestar psicosocial para el individuo y el centro de unión más importante; donde éste se sienta protegido, amado, respetado, atendido…, pero…

¿Qué pasa cuando los esquemas de tu familia son diferentes?

¿Qué ocurre cuando dentro de tu familia no te sientes comprendido, cuando no hay amabilidad y/o afecto, sino: faltas de respeto continuadas, dejadez, manipulaciones, criticas destructivas, control obsesivo, diferencias demasiado grandes de lidiar… y en los peores casos…abandono y/o maltrato (ya sea físico o psíquico)? Y, por tanto, ¿la influencia de tu núcleo familiar (o de una persona en concreto de tu núcleo) hacia tu desarrollo personal es negativa?

Tal como dice A. Polaino (2003) la familia es la encargada de ILUMINAR a la persona que está en pleno crecimiento y debe proteger al menor del mundo exterior, distante y extraño para ellos (Citado en Hertfelder, 2013). No obstante, sabemos que en algunos casos, y tal como dice el autor,  se puede oscurecer el camino de la otra persona y por tanto, su vida. Sabemos también, que no son solo los padres los que pueden influenciar de forma negativa  a los hijo/as (las relaciones son bidireccionales); pueden hacerlo los propios hijos, un hermano/a, la pareja…,es decir, cualquier persona de tu entorno más cercano, que pueda perjudicar tu salud emocional.

Es obvio,  que tal como dice Hertfelder en su tesis “la persona no es nunca autosuficiente, todos necesitamos de todos,  y que la libertad humana sólo puede entenderse desde el concepto de inter-dependencia.” (pág.26) y, por tanto, cuando uno es pequeño, precisa,  de unas bases sólidas que le sirvan de referente, dónde pueda apoyarse y sentirse protegido ante la adversidad y la complejidad de la realidad. Pero una vez la persona es adulta, debería tener (o pedir) los mecanismos suficientes para decir “BASTA”. Uno tiene que intentar tener la suficiente fuerza para saber qué es lo que más le conviene; aunque esto signifique, en última instancia, alejarse de aquellos a los que crea que debería amar más.

Sabemos que la familia es importante, pero es que a veces, la familia duele. A veces, la familia estanca, destruye, alimenta egos, envidias…. A veces la familia nos hace daño (aunque ese no sea su objetivo consciente).

Desde de mi punto de vista, considero que el límite de lo que podamos aguantar, es muy diferente entre un familiar cercano (hermano, hermana, padre, madre) que con cualquier otra persona.  Por tanto, es comprensible que por el amor que pueda haber (o el que creamos que hay) nos cueste mucho más poner el punto, la separación, el límite… y que se intente por todos los medios, salvar y/o reparar de la mejor forma posible la relación. Sin embargo, es importante saber poner el fin, el punto y final, o al menos, el punto y aparte, hasta que uno se sienta lo suficientemente fuerte y autodependiente (término del que hablaré en otro post) para poder afrontar la situación.

Repito: Se precisa de mucha fuerza y coraje, pero si uno realmente se ama, debe elegir lo mejor para sí mismo, aunque ello signifique,  tomar distancia de algún ser querido. 

Tal como dice Luna Miguel en su artículo…¿si no permitimos a un amigo o amante que nos maltrate, ¿por qué se lo deberíamos permitir a alguien de nuestra misma sangre? (Miguel, 2005)

Y es que a amar también se aprende… El amor tiene que ser recíproco (que no en la misma medida ni forma), respetuoso, leal, firme, convincente, cariñoso y claro está, se tiene que demostrar…

Si estás viviendo una situación complicada en tu entorno familiar, quiero darte desde aquí, todo mi apoyo y darte un pequeño consejo:  en estos casos, es importante controlar las emociones e intentar ser objetivos para sopesar cuál es la mejor opción para ti mismo/a y para  tu salud emocional, y sobre todo, que pidas ayuda si es preciso (que en mi opinión casi siempre es necesaria). Recordarte también, que, aunque la familia biológica no puedes escogerla, tu familia real sí (aquellos que te demuestren su amor y con los que construyas un gran vínculo afectivo (sano y positivo). Además, siempre tendrás la oportunidad de tener tu propia familia (con un amigo, pareja, tu mascota, hijo/as…) y hacerlo lo mejor que puedas.

Tu OBLIGACIÓN no es querer a tu familia…es ACEPTARLA. Y sólo así, quizá puedas quererla (si esa es tu decisión).

Antes de terminar, quiero dejar claro, que la familia puede llegar a ser algo irrepetible, mágico y único, pero que hay situaciones en que, aunque nos cueste mucho admitirlo, no es así, por mucho que uno quiera. (Y no hace falta buscar culpables). No me refiero a que tengamos que tirar la toalla a la primera de cambio, ni muchísimo menos, uno tiene que luchar e intentar unir y mejorar su núcleo familiar de la mejor forma posible, ya que, es una de las cosas más maravillosas que pueda haber… pero a veces, no todo depende de nosotros/as, no hay marcha atrás, o la taza está demasiado rota para poder repararla (al menos en este preciso momento).

Lo primordial y más importante es nuestra calma,  y con ella, intentar reparar las heridas para mejorar nuestra base (un largo camino que es preciso recorrer), para así, poder florecer y construir nuestra propia vida.

 

Espero que este post te haya servido realmente de ayuda.

Con mucho amor y cariño; Marbures ♥

 

 

Bibliografia:

  • Barradas, A. (2013). Tu familia. Psicovivir.com. Descargado de: https://psicovivir.com/tag/padres/
  • Herranz y Sierra (2005). Psicología Evolutiva I. Vol.2. Desarrollo Social. UNED. Universidad Nacional de Educación a Distancia.
  • Hertfelder Tenreiro C. (2013) Relación entre el estilo educativo familiar, el temperamento y las habilidades adaptativas en niños de cuatro y cinco años. Tesis. Madrid: Universidad Rey Juan Carlos.
  • Miguel, L (2005). A veces, la familia no es lo más importante. Playgroundmag.net. Descargado de: https://www.playgroundmag.net/now/familia-rota_22672385.html
  • Urra, J. (2006). El pequeño dictador (5ª ed.). Madrid: La Esfera de los Libros.

 

 

 

2 comentarios en “CUANDO LA FAMILIA DUELE”

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